Es un arquitecto chaqueño, nacido en 1957, que luego de haber alcanzado prestigio profesional, percibió que tener una cómoda situación económica no le garantizaba felicidad. Ante esa situación, realizó un giro copernicano en su vida, para dedicarse a mejorar el entorno donde se desenvuelve.
Carlos reflexiona y recuerda: “antes me sacaba los problemas de encima” pero existió un momento en el cuál comprendió que debía comenzar a involucrarse en las realidades y sufrimientos ajenos y abandonar el pensamiento de acumulación de riqueza por sí misma.
Desde entonces, unió sus dos pasiones, la decisión de volverse un ciudadano activo y cambiar la localidad que lo vio nacer, con la arquitectura como medio para lograr sus objetivos.
Inició ese camino cuando participó de la creación de Padres en la Ruta, un grupo de personas que sacrificó la tranquilidad de sus madrugadas, para hacer guardia en las principales calles de acceso a Resistencia y colaborar con el trabajo de los inspectores de tránsito, y así evitar que circulen vehículos con conductores alcoholizados. También fundó Ciudad Limpia, para lograr que Resistencia tenga un ambiente sustentable.
Actualmente se encuentra al frente de la construcción del primer Albergue Regional de Recuperación de Pediatría, también conocido como "Casa Garrahan Chaco".
La particularidad de esta construcción es que, se ejecutó íntegramente gracias a la solidaridad de miles de personas, que colaboraron con la donación de tapitas de botellas de plástico, subastas solidarias, entre otras formas, sin solicitar subsidios al Estado nacional ni provincial.
Carlos sueña con una sociedad más solidaria y participativa, que “salvarán a la raza humana”, y aclara que esto puede hacerlo cualquiera, que solamente hay que dejar los prejuicios y animarse.
“El egoísmo nos va a llevar a la extinción como raza humana, solamente la solidaridad de los cualquieras nos puede salvar”.